En 1981 la Asamblea de las Naciones Unidas pidió que todas las escuelas de todos los países gritaran juntas un día por la paz en el mundo.
Uniéndonos a ese grito nos reunimos hoy todos los alumnos y profesores del colegio poniendo el foco en necesidad de erradicar las guerras, la violencia, el odio, que desgraciadamente, con azotan con extrema dureza a tantas zonas del planeta. Porque las guerras siempre las pierden los niños…






Y qué mejor día que hoy, reivindicando la Paz, para rebautizar un lugar que, sin duda, es y será uno de los más importantes de nuestro colegio, tan entrañable como la persona a la que a partir de hoy hace referencia: la plaza de la iglesia ahora se llama Plaza de Don Prudencio Zuazo; cuya presencia entre nosotros siempre fue y será un regalo.


