Emailgelio

Un momento de reflexión...

Emailgelio 328 del 29 de abril de 2018 – Quinto domingo de Pascua (B)

Fuente de compromiso humano

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo poda para que dé más fruto. Vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado: permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos: el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí, lo tiran fuera como al sarmiento, y se seca, luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseáis, y se realizará”. (Jn 15,1-8)

 

            Con motivo del Domund, en octubre de 2016, la veterana política catalana Pilar Rahola fue encargada de proclamar el pregón en la catedral de Barcelona. El hecho causó sorpresa porque ella se ha manifestado siempre como no creyente, aunque sumamente respetuosa y hasta nostálgica de la fe que inspira a muchos cristianos su entrega a los demás.

            Preguntada en una entrevista sobre “¿qué hace una atea como usted dando un pregón como este?”, matizaba que ella era más bien agnóstica y respondía: “no solo he mantenido siempre un enorme respeto, sino también una gran admiración por toda la gente que desde su convicción religiosa, su trascendencia espiritual, la convierte en una fuente luminosa muy tolerante y extraordinaria”. Añadía que “gracias a que creen en Dios y tienen esa espiritualidad profunda se convierten en grandes personas, y eso es un caudal enorme de fuerza y energía humana que no se puede despreciar aunque nosotros no creamos”.

            En la misma entrevista manifiesta que le molesta que “haya gente que le parezca muy bien que haya solidaridad en una ONG pero no cuando la hace un misionero”. Confiesa que le enriquece personalmente el contacto con creyentes: “Puede que a mí me cueste el concepto de la fe y la creencia, yo me siento alejada de esa idea. Prefiero vivir en la duda aunque sea menos cómodo y más triste. Pero me encanta tener cerca de mí a quienes dan esperanza y fe a la humanidad a través de la meditación, la cruz, la fe y la plegaria”. Cree que los católicos tienen un papel importante que hacer en nuestro tiempo porque “en el mundo al que vamos, las ideologías totalitarias van a ser tan fuertes que vamos a necesitar muchísimo a los católicos para volver al mensaje de Jesús y a las ideas básicas de convivencia”. No se puede ningunear ni trivializar el cristianismo “porque estamos hablando de algo que inspira ideales, trascendencia y servicio público”.

            Independientemente del acuerdo o desacuerdo con sus ideas políticas, se puede coincidir con Pilar en que la fe potencia el compromiso de la persona con el bien de sus semejantes. Jesús habla del sarmiento unido a la vid para producir fruto. Benedicto XVI insistía en que “el desarrollo debe abarcar, además de un progreso material, uno espiritual… Lejos de Dios, el hombre está inquieto y se hace frágil… Las nuevas formas de esclavitud, como la droga, y la desesperación en la que caen tantas personas, tienen una explicación no solo sociológica o psicológica, sino esencialmente espiritual”.

                                                                       Ignacio Otaño SM